
La postura sobre la cabeza.
Sirsa significa cabeza en Sánscrito. Los textos antiguos la consideran el Padre de las Asanas.
Cuando practico esta ásana me siento como cuando era pequeña, joven y alegre.
Es una postura de equilibrio invertida. Se necesita confianza, fuerza y ??concentración.
Para construir esta asana debemos hacer unos meses de preparación de los brazos y de fortalecer el abdomen y las cervicales. El primer paso sería ponernos arrodillados en el suelo con la superficie de la cabeza sobre el suelo y las manos junto a la cabeza en dirección a las rodillas, formando un triángulo equilátero. El segundo paso sería estirar las rodillas, levantando la pelvis hacia el cielo. El tercer paso sería subir una rodilla encima de un antebrazo. El cuarto paso sería subir cada rodilla encima de su codo-antebrazo. El quinto paso sería subir las piernas en dirección al cielo. Ya estamos haciendo Mukta Hasta Sirsasana.
Para hacer Salambó Sirsasana se necesita equilibrio y fuerza abdominal. Nos colocaremos con las manos entrelazadas envolviendo la cabeza. La cabeza en el suelo y con las piernas estiradas las subiremos en dirección al cielo. Es importante para no cargar las cervicales sostener la mayor parte del peso del cuerpo con los antebrazos, muñecas y manos.
Para deshacer esta ásana es importante respirar mientras se baja una sola pierna o las dos piernas a la vez y luego estirar las cervicales. Una manera de hacerlo desde la posición de rodillas es poner las dos manos en puño, una encima de la otra con la barbilla encima e ir girando la cabeza de un lado al otro, que cada oreja busque su brazo.
Los beneficios de la práctica de esta ásana son muchos. Al invertir la gravedad dentro del cuerpo le da descanso al corazón, oxigena más cada célula del cerebro, haciendo más claros los pensamientos. Mejora el sueño, la memoria y la vitalidad. Desarrolla disciplina, autoconfianza, seguridad y ecuanimidad. También regula el sistema respiratorio y hormonal. calma las venas de las piernas, fortalece la columna, tonifica los músculos del tronco, del cuello y de los brazos.
Está contraindicada para personas con problemas de cuello, coronarios, de presión sanguínea alta. Es mejor no practicarla cuando se tiene la menstruación. Las mujeres embarazadas la pueden seguir practicando si ya formaba parte de su práctica habitual.
Que la disfrutes infinitamente!
Dhaya
